Muchas empresas llegan a un punto en el que cuentan con un departamento de marketing interno, pero siguen teniendo dificultades para ejecutar todas las acciones que necesitan.
La situación suele repetirse: el equipo está centrado en el día a día, las prioridades se acumulan y los proyectos estratégicos se retrasan continuamente.
Tener un departamento de marketing no significa tener todos los recursos
Un equipo interno conoce mejor que nadie la empresa, los productos y los objetivos del negocio. Sin embargo, es habitual que no disponga de tiempo o especialización suficiente para abordar determinadas áreas.
Por ejemplo:
- Desarrollo y rediseño web.
- SEO.
- Automatización de procesos.
- Diseño gráfico especializado.
- Campañas puntuales.
- Estrategia digital.
En estos casos, el apoyo externo no sustituye al equipo interno. Lo complementa.
Señales de que tu empresa podría necesitar apoyo externo
Los proyectos se retrasan constantemente
Si las mejoras de la web, los contenidos o las campañas se quedan siempre para más adelante, probablemente existe un problema de capacidad.
El equipo está centrado en tareas operativas
Cuando el día a día absorbe todo el tiempo disponible, resulta difícil avanzar en proyectos de crecimiento.
Se necesitan conocimientos especializados
No todas las empresas necesitan un especialista SEO, un desarrollador web o un diseñador UX en plantilla.
El crecimiento se ha estancado
A veces no hace falta trabajar más. Hace falta incorporar nuevas ideas y capacidades.
Qué tareas suelen externalizar las empresas
Las áreas más habituales son:
- Desarrollo web.
- Rediseño de páginas corporativas.
- SEO.
- Marketing de contenidos.
- Automatización.
- Diseño de intranets.
Conclusión
Las empresas más eficientes no son las que hacen todo internamente. Son las que saben qué tareas deben gestionar dentro de la organización y cuáles conviene reforzar con apoyo externo.
¿Te preguntas si tiene sentido reforzar tu departamento de marketing con apoyo externo?
